Por Marco A. Mayén

Novakult

Cuando consideramos la innovación aplicada a las artesanías, pareciera que no existe un vínculo o sinergia entre ambas palabras y que no puede aplicarse a los procesos históricos y aun culturales en la elaboración de los productos que son transmitidos de generación a generación en los países latinoamericanos. Según Martha Turok en su libro: Cómo acercarse a la artesanía, en México, aproximadamente sólo el 5% del total de los artesanos han innovado y tienen éxito en esa actividad y existe un 65% de ellos que emplea sistemas rudimentarios y sobrevive de ese oficio.

El artículo Factores de Innovación en Negocios de Artesanía de Hernández, Domínguez y Caballero, publicado en gestionypolíticapública.cide.edu, describe que “si la innovación se refiere al proceso completo desde el uso de la creatividad, investigación y generación de nuevas ideas, estudios de viabilidad para evaluar su costo-efectividad, análisis de riesgo, plan de desarrollo, nuevas políticas y procedimientos, investigación del mercado hasta la comercialización…” podemos definir entonces que los procesos que buscan los emprendimientos, empresas o artesanas y artesanos para la promoción de sus productos y los procesos de innovación en los negocios, si tienen puntos de encuentro enfocados al desarrollo y crecimiento del sector.

La implementación de innovación en los procesos de elaboración de artesanías y en las áreas que afecta en los modelos de negocio, podría ser el factor empresarial que lograría un alto impacto que afectaría positivamente la construcción de nuevas y eficientes soluciones que el consumidor actual busca aun en este sector, soluciones como la diversificación en los diseños de los productos, que a su vez lograría la construcción de ventajas competitivas en el mercado, desarrollo de estrategias comerciales que logren crecimiento en nuevos mercados a través de la investigación de los hábitos y formas de consumo en los nuevos entornos off line y on line, la adopción de procesos de estandarización y control de calidad que exigen los mercados, entre otros, que nos lleva a pensar que el paso de desarrollo y crecimiento del sector se logrará únicamente a través de un cambio de mentalidad tradicional hacia una mentalidad abierta a las metodologías y herramientas como la innovación que enriquecen y mantienen constantes en el tiempo los productos milenarios que representan nuestra historia y cultura.